Don Braulio Cárdenas
Fundador de El Principal. De ahí vienen el oficio del cabrito, la cocina norteña y una manera directa de recibir alrededor de la mesa.
La historia empieza en El Principal, continúa con la fundación de Don Artemio y hoy reúne a una nueva generación con productores e ingredientes del noreste.
Fundador de El Principal. De ahí vienen el oficio del cabrito, la cocina norteña y una manera directa de recibir alrededor de la mesa.
Convierte esa herencia en Don Artemio: una cocina del noreste ligada a Saltillo, una cava enfocada en Coahuila y un nombre que honra a Artemio de Valle-Arizpe.
La nueva generación en la cocina: conserva el oficio del cabrito, impulsa la nixtamalización y desarrolla la propuesta actual de Don Artemio.
La operación actual: coordina la sala, el servicio y el trabajo diario de Don Artemio en Saltillo.
Don Artemio trabaja con productores locales y selecciona ingredientes que representan al noreste. Ese lado de la historia se cuenta completo, con nombre y apellido, en Amamos nuestra tierra →
Cuenta don Armando Fuentes Aguirre, Catón, que conoció a Juan Ramón de niño, y que al paso de los años forjaron una sincera amistad — una que empezó con cabrito en El Principal. Por eso no le extrañó el día en que el chef, a punto de abrir su restaurante, le llamara para pedirle un nombre. La respuesta fue inmediata: «Mira, no necesito pensarlo: aquí está el nombre, ponle Don Artemio.» El homenaje: Artemio de Valle-Arizpe, el cronista que le dio a Saltillo su voz escrita.
Artemio de Valle-Arizpe nació en Saltillo en 1884 y llegó a ser cronista de la Ciudad de México. Su obra —crónica, leyenda y vida virreinal— es la razón de que el nombre de esta casa sea un homenaje y no un adorno. La colección de sus libros vive aquí, en el comedor, a la vista de quien quiera abrirla.
Dos décadas de Don Artemio: de Saltillo a Fort Worth, con el cabrito, la cocina al carbón y los productos del noreste como punto de partida. El crecimiento no ha cambiado el origen de la propuesta.